domingo, noviembre 01, 2009

You Awake with a Start to Just the Beating of Your Heart



Recuerdo muy bien esa noche. Sé que la recordaré siempre. Es uno de esos momentos que vuelvo a vivir como si fuera mi película favorita. Ninguna otra se le acerca siquiera. Esta película es única e irrepetible. La detengo, la adelanto, la retrocedo y la veo las veces que yo quiera. Los octubres siguen quedando atrás y la película se añeja como un buen vino.

Es que después de tantas noches de dormir sin soñar, esa noche me despertó un beso prohibido. Si hubiese querido, me habría sentido como la bella durmiente. Pero los cuentos de hadas ya habían empezado a quedar atrás, enterrados por los años y el dolor cotidiano de sentir la distancia cada vez mayor que separaba a quienes dormíamos en una misma cama.

Esa fue la noche en que se rompió el vaso. Y por más que me ayudaron a juntar los pedazos, entre lágrimas y la sangre que brotaba de la palma de mi mano, vi lo que muchos se niegan a reconocer: una vez que el vaso se rompe, por más que uno lo pegue, nada, absolutamente nada, vuelve a ser lo mismo.

Hoy, sonrío mientras miro las líneas de mi mano izquierda. La cicatriz, cada vez más pequeña, me lleva a ese pasado imperfecto, a la noche en que me desperté. Supongo que podría haber simulado que volvía a dormirme, pero elegí no hacerlo. Elegí despertar. Y lo celebro.

Esa noche tal vez hubo estrellas. Nunca lo voy a saber.

domingo, octubre 18, 2009

You're So Hard to Please


Él: Sos inteligente, sensual, independiente, graciosa, atractiva, tenés todo lo que necesita un hombre…

Ella: Ajá, pero… y lo que necesito yo ¿qué?


domingo, octubre 11, 2009

A Chill Wind Blowing in My Soul


La furia del viento no me deja dormir. Golpea postigos y hace crujir la madera vieja que sostiene la casa. Me roba el silencio con su queja constante. Su enojo me estremece.


Ya se llevó los pétalos rosados de los prunus lejos de las calles de mi pueblo y ahora desafía las primeras hojas de las especies arbóreas más frágiles.

Todo lo revoluciona. Huyen las nubes hacia cielos más tranquilos en una carrera contra reloj. Las veo pasar. En su apuro, cruzan mi cielo con diamantes de punta a punta y se van. El Lácar cumple su sueño glorioso cubriéndose de olas que cantan un canto marino contra la costa. Imagina que sus aguas se llenan de espuma, que su aire se llena de sal.

El viento ruge desde la cordillera. Se niega a decirme de dónde viene o adónde va. Se impone con su derecho de cuna en esta tierra. Y el pasto verde de la primavera se inclina unánime según su voluntad.



viernes, octubre 09, 2009

Across the Universe



Happy birthday, John...

sábado, septiembre 19, 2009

Magic Visions Stirring


Hay unos cuantos rituales sagrados para mí en esta tierra. Éste indefectiblemente tiene lugar en septiembre, cuando empiezan a germinar silenciosos. Sólo unos pocos lo percibimos y eso ocurre porque nuestros ojos son capaces de distinguir cada pequeño gesto que la Madre Naturaleza esboza para llamar nuestra atención. Yo confieso que incluso me siento a observarlos armada de paciencia y deleite hasta que veo el primer indicio rosado entre sus yemas.


Los cuerdos, en cambio, esperan a que el rosado extático que delinea las calles les invada la vista en un estallido de color para tomar conciencia de que estos seres maravillosos casi pueden llegar a convencer al más incrédulo de que estamos en un mundo de fantasía.


Sus ramas se cubren de delicadas flores rosadas que dan forma a una copa quimérica digna de Crónicas marcianas. Camino por las calles del pueblo orgullosa del decorado. Sin darme cuenta, voy derrochando sonrisas mientras sueño que este año, el viento no vendrá a robarse los pétalos de mis primorosos prunus.




Nota: Gracias a mi amigo mendocino por las dos primeras fotos de este post =)

sábado, septiembre 05, 2009

Staying Home to Watch the Rain



La lluvia canta su melodía en mi techo y me recuerda con cada nota que hace días que no escribo. ¿Será que las musas se quedan en casa cuando llueve? O tal vez se nieguen a visitarme, cansadas de que yo no quiera abrir la puerta. Seguramente han golpearon y yo me hice la sorda… como tantas veces.

La lluvia tiñe de verde intenso mis bosques, desborda mi lago, inunda mis calles. Me gusta verla por la ventana. Deleito mis retinas con esa bruma que todo lo cubre. Se llenan mis pulmones con ese aroma a tierra mojada que sacia su sed. Y dentro mi alma, las gotas de agua, frías como cristales de cuarzo, pueden cortar el acero más resistente.

La lluvia no se cansa de caer ni se desalienta con las quejas de los ingratos. Al fin y al cabo es ella la gran artista que ha pintado este paisaje sin pinturas, sin lienzo, sin musas ni pincel.

La lluvia llora su llanto incesante. Yo, que estoy seca de lágrimas, sigo dejando a las musas afuera.

lunes, agosto 17, 2009

What do You Want from Me?


Ghosts

Threaten to haunt
My tired heart.

Homeless ghosts

Wandering
This earth
With the sorrow
Of things undone.

They come a long way from the past

Willing to bring news
In which I take no interest at all.

Stealthily,

They adopt the shape of memories,
A song, a smell.

They think they can be stronger.

But they are not.




Hay fantasmas
Que acechan
mi corazón cansado.

Fantasmas vagabundos

Deambulando
Por esta tierra
Con el dolor de las cosas
No hechas.

Vienen del pasado lejano

Queriendo traer noticias
Que ya no logran interesarme.

Sigilosos,

Se convierten en recuerdos:
Una canción, un aroma.

Creen que son más fuertes.

Pero no lo son.

domingo, agosto 09, 2009

There’s a Silence Surrounding Me

No me quieras robar mi silencio. Es uno de mis bienes más preciados. Es ese espacio bendito donde sólo dejo entrar el susurro del viento en verano y su melodía primera cuando trae y se lleva las olas según su capricho. O en las tardes apacibles de primavera, mi silencio son las aguas del lago quietas como un espejo donde puedo ver el futuro reflejado en mi sonrisa.

No te atrevas siquiera a pensar que podés sacarme de mi mundo, donde el sol brilla todos los días y las aves cantan un canto único y sereno. Está lleno de atardeceres que me recitan poemas sin rimas y una música que solo yo comprendo. Y cuando llega la noche, mi cielo se viste de gala con las estrellas más lejanas y misteriosas. Esas a las que nadie les puso nombre todavía.

No pretendas intentar entenderme. Es inútil. Hablamos idiomas diferentes.


martes, julio 28, 2009

And I Think I'm Growing Old


El día de tu cumpleaños es inevitablemente un día lleno de magia. Por más que te empecines en no festejar, en que pase desapercibido, en que sea un día más, ahí están esos seres especiales que te adornan la vida deleitándose en sorprenderte, en agasajarte, en regalarte un mimo que te hace esbozar una sonrisa sin que tu cara tenga control alguno sobre esa mueca tan saludable.

En el día de tu cumpleaños, te abrazan más que nunca, te llama todo el mundo, te explota la casilla de mails y no paran de llegar mensajes de texto (es curioso… ¿durante cuántos cumpleaños recibí mensajes de texto? ¿Cuatro?... Qué locura es observar el avance de la tecnología… ¿Cuántas cosas cambiarán en los años por venir?). Por primera vez te dejan un saludo en Facebook. Te invitan la cena o una copa de algo, te cantan el feliz cumpleaños los mozos del restaurant, te ponen un tema de Floyd, te dejan un regalo junto al teclado de la compu para que lo veas cuando te pongas a trabajar. Te llaman amigos que hace años que no ves o esos amigos que ves una vez por año. Te sonríe todo el mundo. Te llenan de buenos deseos. Te llega un regalo de tierras lejanas. Te llama tu madre a la hora que naciste. Te sorprende con una visita totalmente inesperada algún miembro de tu familia que vive a más de un millar de kilómetros. Te regalan una canción. Hasta te roban un beso travieso, pícaro, dulce que te hace sentir por siempre joven.

Cuando llega tu cumpleaños sos la persona más especial del planeta por un día. Y te encanta.


lunes, julio 20, 2009

With Friends Surrounded


Cuando abrí este espacio nunca me imaginé que iba a conocer tantos locos por naufragar sueltos en la blogósfera. Es más, ni siquiera tenía en mente que alguien pudiera llegar a leerme. Y después de cuatro años y monedas, aquí estamos, todos unidos por la misma locura, subidos a la colina y felices de habernos encontrado. Con algunos chateo, con un par me escribo mails, con otros intercambiamos comentarios en los blogs, con unos pocos compartimos el mismo código postal. Aunque a la gran mayoría nunca les vi la cara -y aunque nunca se las vaya a ver-, hay unos cuantos que pasan por acá a los que yo considero mis amigos. A ellos, que saben muy bien quiénes son, les mando un abrazo virtual, de esos que te dejan sin aire en este día que tan arbitrariamente se ha elegido entre todos los días para dedicarlo a los amigos.


lunes, julio 13, 2009

Did You Ever Realize...?

No me quieras matar, corazón

No me llames. No me busques. No me escribas. No me pienses. No intentes contactarme. No vuelvas a meterte en mis pensamientos. No invadas mis oídos con la música que escuchamos juntos alguna vez. No me dediques una canción. No me digas que me querés. No me beses. No me quieras querer. No me des una explicación. No me esperes. No me invites a salir. No me compres flores. No me escribas un mail. No me regales un chocolate. No me sorprendas. No me hagas sonreír ni llorar. No hagas nada más que pasar un día más en tu letargo. Sólo un día más y mi corazón va estar listo para olvidarte.




Tal vez debería sentirme orgullosa de que mis palabras, éstas que escribí hace más de dos años, estén dando vueltas por la blogósfera pero, si no incluyen los créditos, definitivamente me están robando.

jueves, julio 09, 2009

Don't Leave Me

“Tengo terror de quedarme sola” me dijo ayer una conocida que recién se separó y a mí me revolvió el alma. “Pobre” pensé “tiene un camino muy largo por recorrer”.

Para la mayoría de la gente “estar solo” significa que no haya nadie alrededor, que no compartamos nuestra vida con un ser especial de la mañana a la noche ni de la noche a la mañana. Es dormir en una cama inmensa que es toda para nosotros. Estar solo es sentarse a comer sin otra compañía que la tele, un perro, un libro o nuestra canción favorita mientras miramos por la ventana cómo llueve. Los cuerdos creen que estar solo es estar triste, sufrir, llorar y tenerse lástima. Muchos no toleran esta situación y salen corriendo a llenar su tiempo con quien esté dispuesto a acompañarlos sin importar si lo disfrutan o no, tanto los unos como los otros. Y lo digo con conocimiento de causa porque lo he hecho, obligada por esos fantasmas que nos acechan desde la adolescencia, cuando estuvimos más solos que nunca.

El tema es que corremos el riesgo de olvidar que podemos estar solos en compañía, cuando la comunicación es nula y la rutina se apodera de las vidas “compartidas”. Vivir bajo el mismo techo, sentados a la misma mesa, durmiendo en la misma cama y, aun así, en realidades completamente opuestas. Pero la tendencia general es negarse al cambio por mil razones que se suelen inventar o simplemente por hacer callar las preguntas y los cuestionamientos en ebullición. Y los que pasan por eso no se dan cuenta de que los que están solos son ellos.

Hace tiempo que la famosa frase “te vas a quedar sola” no me asusta. Me atormentó por años, lo acepto, pero ahora no me genera más que una pregunta para la que sólo tengo una respuesta tentativa. ¿Por qué le tenemos tanto miedo a la soledad?

Mi respuesta es que a lo que en realidad se teme es a oír lo que uno indefectiblemente escucha cuando está solo: esa voz interna, que sale del fondo de nosotros y nos dice quiénes somos. De tanto escucharla aprendí que hay seres especiales que van llenando esos espacios que sentimos vacíos. No por necesidad ni desesperación sino porque naturalmente es así. Y no importa si tienen nuestra misma sangre en las venas, si fueron engendrados por nosotros o no, si están metidos en el cuerpo de un cuadrúpedo, si podemos llamarlos “amor de mi vida” o si simplemente son seres que nos hacen bien. Están ahí, listos para darnos una mano, regalarnos una sonrisa o sentarse a nuestro lado sin pronunciar palabra. Y no estamos solos.



lunes, junio 29, 2009

Looks Alright from Where I Stand


La mañana despliega toda una escala grises sobre la costa. Un cielo de plomo. Una leve bruma en lo alto desdibuja la cumbre redonda de los cerros. La tristeza del bosque se refleja en las aguas negras, quietas, espesas. Hoy no saldrá el sol. El día ha amanecido en cámara lenta, casi inmóvil. El viento se fue a regalar sus caricias a los paisajes de otras latitudes. No se oyen las aves. Sólo el goteo de las canaletas que lloran la llovizna de hace un rato acumulada en los techos de chapa.


Y sin que me dé cuenta, se desvanece el deck, los faroles, el muelle, los veleros de la gente bien. No hace falta que mire a mis espaldas, sé que los edificios tampoco están. No ha llegado el hombre de ningún color con su mente destructiva y desconsiderada. Si pudiera dejarle un mensaje aquí mismo… Si pudiera decirle que esto es un tesoro. Si pudiera hacerle entender que si lo derrocha, nunca lo va a recuperar.

El goteo de las canaletas cesó pero el agua sigue quieta, como si en realidad yo estuviera mirando una foto en blanco y negro tomada cuando ninguna foto se había tomado todavía. Ahora sí miro hacia atrás y veo que el gris lo ha cubierto todo alrededor. No hay casas, ni álamos, ni calles, ni autos, ni gente. Hay un valle de ensueño protegido por las morenas nacidas de un glaciar ancestral que ya se fue. Se me cuela una sonrisa en la comisura cuando me doy cuenta de que yo también estoy en escala de grises, adentro de la foto.



viernes, junio 19, 2009

Dying to Believe


Creer. Qué verbo poderoso. Quedó tan atrás en mi vida que ya no recuerdo cómo conjugarlo. Creer en alguien. Creer en mí. Creer en los destinos de las personas. Creer que puedo creer. Todo se ha vuelto un trabalenguas sin sentido, con sonidos atropellados y vacíos. Frases repetidas en mi cabeza a modo de bálsamo, de explicación. “Ni inocentes ni culpables”, como dice el flaco. “Déjalo fluir”, como digo yo. Yo dejo fluir, tú dejas fluir, él deja fluir, nosotros, vosotros, ellos...

Después de todo, yo no me dejo cuidar. Y tal vez todo esto sí haya servido para algo. Para alguien. Si es así, me alegro hasta donde mi sentir, entumecido y olvidado, me lo permite.

La magia ya no está.

jueves, junio 11, 2009

Home...


Tuve la oportunidad de ver el film Home, creado por Yann Arthus-Bertrand en su versión en español, que está narrada por Salma Hayek. Este documental, que yo en realidad definiría como un verdadero drama, se estrenó a nivel mundial en el día del medioambiente, el pasado 5 de junio.


Además de paisajes maravillosos creados por la madre naturaleza y escenarios desgarradores decorados por la mano del hombre, esta obra expone nuestra realidad, nuestras opciones. Es un llamado a conciencia para todos nosotros. “Todavía estamos a tiempo” es el mensaje. Pero no queda mucho.

El guión del documental es un discurso poético -y tan realista que llega a sonar duro- sobre la relación que el homo sapiens (muy irónicamente, el hombre que “piensa”) ha tenido con el planeta Tierra desde su llegada. Desde que el hombre se manejaba puramente por instinto hasta cada uno de nosotros, hoy, visitando un blog. El ser humano ha sabido arreglárselas para explotar el medio primero para sobrevivir y luego para lucrar. La ambición desmedida, la ignorancia, la sed de poder, la comodidad y el egoísmo han llevado al hombre a hacer estragos en éste, nuestro hogar, especialmente en los últimos cincuenta años. Y yo no puedo evitar preguntarme: ¿en qué mente cabe la idea de destruir nuestra propia casa? ¿Dónde dejamos el instinto de supervivencia? ¿Nadie piensa en las generaciones futuras? ¿Qué derecho tenemos a abusar de lo que les corresponde usar a ellos?

La perfecta combinación de narración e imágenes me generó una angustia profunda y un sentimiento de impotencia muy grande. Afortunadamente, el documental tiene un final abierto que podría traducirse en un final feliz, si todos colaboramos.