sábado, mayo 05, 2007

De príncipe a rana


“St. Agnes’ Eve” es un poema de John Keats que cuenta cómo hay una antigua leyenda que dice que en la víspera del día de Santa Inés, si una doncella se va a dormir sin mirar hacia atrás por encima de su hombro, podrá soñar con el hombre que se convertirá en su esposo. Más allá de que esto pueda resultar muy romántico para algunas y una verdadera pesadilla para otras, hay algo que me llamó mucho la atención en este poema. Su protagonista, Madeleine, cumple con el ritual y, al caer en un profundo sueño, logra compartir momentos muy bellos con un virtuoso caballero: Porphyro. Antes de que su sueño termine, el Porphyro de la vida real viene a despertarla con un beso. Cuando abre los ojos, Madeleine se da cuenta de que el individuo que acaba de interrumpir ese idilio delicioso en el que estaba inmersa no se parece al hombre de sus sueños en lo más mínimo. Porphyro es un hombre de carne y hueso con más defectos que virtudes a flor de piel. Si bien la historia termina “bien porque terminan juntos”, me trajo a la mente una vez más el dilema sobre el verdadero significado de la palabra “enamorarse”. Está comprobado ya que sentimos ese enamoramiento, las mariposas en el estómago y el sudor en las manos cuando todavía estamos conociendo al objeto de nuestro afecto. Nos enamoramos de una proyección que creamos de esa persona. A medida que pasan los días y ese ser va perdiendo un poco de misterio con cada hora que pasa, la magia se desvanece. En unos contados casos, se termina el enamoramiento y empieza el amor. Pero en la gran mayoría de las oportunidades, el castillo de naipes se cae con la primera brisa del atardecer. Al leer esta obra de Keats, caí en la cuenta de que en el siglo XIX a este poeta se le cruzó por la mente el mismo dilema. Él lo expresó con palabras mucho más bellas, por supuesto. Y, a su vez, la leyenda es todavía más antigua que el poema, con lo cual, muchas otras personas pensaron lo mismo antes que nosotros y antes que él. Mal de muchos, consuelo de tontos… ¿Será?

4 comentarios:

Don físico dijo...

Creo en el amor.

Fodor Lobson dijo...

¡Será!

Sangre dijo...

...Alli donde te postro la soledad...alli te encontraras mas fuerte que nunca...con muchos mas ,motivos para vivir y amar...
eres afortunada...tienes la verdadera sensibilidad del que sabe amar y sufrir...bienvenida a el tiovivo de la vida...
beso fuerte Lucy con diamantes.
Carlos

Lucy in the Sky dijo...

Donfis: yo también creo pero es para unos pocos afortunados.

Fodor: whatever will be, will be...

Sangre: es cierto, no podrías expresarlo de mejor manera: "el tíovivo de la vida". Ya lo creo que lo es...